>La gonartrosis es una enfermedad articular crónica, degenerativa y progresiva, resultante de eventos mecánicos y biológicos. Consiste en la pérdida del cartílago articular, la formación de osteofitos y la deformación de la articulación de tal forma que se altera la morfología y la función de la rodilla. La prevalencia de la gonartrosis o artrosis de rodilla aumenta con la edad, afectando en España a un 30% de la población mayor de 60 años. Debido al aumento de la esperanza de vida, este porcentaje irá en aumento. La gonartrosis es la más frecuente de las afecciones osteoarticulares y constituye una de las causas más importantes de discapacidad entre los ancianos en nuestro país y en otros del mundo occidental. La gonartrosis es más frecuente en mujeres y en personas con sobrepeso y obesidad.
>Las causas de la artrosis de rodilla las podríamos dividir en: Traumáticas: fracturas articulares, lesiones condrales, meniscectomías amplias, lesiones ligamentarias, mayoritariamente el cruzado anterior y/o lesiones meniscales no tratadas (que provocan inestabilidad crónica). Deformidades angulares: la rodilla está compuesta por tres compartimentos, el medial o interno, el lateral o externo y el anterior o fémoropatelar. Cuando uno o más de estos espacios no tiene un buen alineamiento, se favorece la artrosis. El más afectado es el interno (deformidad en genu varo). Cuando se altera el compartimento externo es por la deformidad genu valgo. Metabólica (diabetes mellitus) Séptica: la infección de la rodilla es un suceso muy grave que suele destruir el cartílago articular. También existe predisposcición genética en el desarrollo de la artrosis de rodilla. Los deportes de impacto, como el fútbol, el baloncesto o el tenis, predisponen a la artrosis de rodilla. Los trabajos en los que se realizan traumatismos de repetición, posiciones continuadas y forzadas en “cuclillas”, y carga de peso, también. Los síntomas más comunes de la gonartrosis son dolor (en fases iniciales disminuye con el reposo, con el paso del tiempo es continuo), derrame de la articulación, limitación de la movilidad, crepitación, atrofia muscular (por desuso, generalmente del cuádriceps) e inestabilidad. En la gonartrosis severa, la destrucción del cartílago y la deformidad de la rodilla es tal que el dolor continuo y la acentuación de otros síntomas incapacitan al paciente.
Prótesis unicompartimental de rodilla: En el caso de tener un único compartimento afectado por artrosis, podemos implantar una prótesis unicompartimental de rodilla. Más del 70% se realizan en el compartimento interno. Los nuevos implantes han mejorado los resultados y la tendencia actual es a incrementar su uso.
Prótesis total de rodilla: Si tenemos dos o los tres compartimentos afectados por artrosis, la solución es la prótesis total de rodilla. Es un procedimiento realizado desde hace décadas con muy buenos resultados. Hay varios tipos, y según las características del paciente y de la rodilla se elegirá con conservación o sustitución del ligamento cruzado posterior, cementadas o sin cementar, con vástagos tibiales.